El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió la legitimidad de las operaciones militares contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, y aseguró que estas acciones forman parte de una estrategia para proteger la seguridad nacional estadounidense.
Desde Niagara-on-the-Lake, Canadá, donde concluyó la reunión del G7, Rubio desmintió las supuestas tensiones con aliados europeos ante recientes publicaciones sobre el intercambio de inteligencia y la legalidad de los operativos.
Rubio aclaró que el flujo de información entre Washington y Londres se mantiene sin cambios. Además negó los reportes que sugerían un cese en la cooperación británico-estadounidense respecto a embarcaciones sospechosas.
“No ha cambiado nada que impida la capacidad de Estados Unidos para actuar. Seguimos manteniendo una asociación muy sólida con el Reino Unido”, afirmó.
El representante de la política exterior de Estados Unidos explicó que durante la agenda oficial del G7, ningún país planteó inquietudes ni debatió en su presencia el tema de la campaña militar estadounidense contra el narcotráfico en el Caribe.