Por Joel Acevedo
Una de las frases que más escuchaba cuando compartía con personas de más edad es que después de los 40 unos se ponía como el vino y la verdad no entendía el trasfondo de eso. Hoy que me toca vivir me doy cuenta de que te haces más noble, suave y reservado… y sobre todo muy selectivo.
Que los pequeños momentos te hacen feliz, que cada situación tiene una respuesta más que una pregunta.
La euforia pasa y la sensatez reina en uno. Siempre me he considerado responsable, pero desde el nacimiento de mis hijos puedo decir que el compromiso es mayor. Le doy gracias a Dios por eso, y con mi familia que aparte de la sanguínea son cada uno de mis buenos y valiosos amigos que Dios les bendiga a todos.
He aprendido que si tengo pocas cosas en común con alguien es poco lo que tenemos que compartir 🤷, y lo digo con esta frase si yo veo la novela de la 7 y tú la de la 9 es poco lo que tenemos que hablar.
En esta etapa no acepto ofensas y valoro la trayectoria y los sacrificios de cada ser humano para disfrutar lo que ha conseguido con gallardía y esfuerzo.
Para nada me siento viejo y lo digo con una sonrisa en la cara, cuido más mi alimentación, tengo como prioridad ese tiempo para ejercitarme, la buena música, ese momento de reflexión diaria, y los objetivos claros.
Porque “La vida es tan incierta, que la felicidad debe aprovecharse en el momento en que se presenta”. Frase de Alejandro Dumas.