Kim Kardashian volvió a colocarse en el centro de la atención mediática internacional tras realizar un viaje discreto pero cuidadosamente planificado al Reino Unido el pasado fin de semana. La empresaria y figura televisiva salió desde su residencia en Montecito, California, y aterrizó el sábado 31 de enero en el aeropuerto de Oxford, a bordo de su avión privado.
Tras su llegada, dos vehículos la trasladaron hasta Estelle Manor, un exclusivo club privado ubicado en Oxfordshire, conocido por su estricta política de privacidad y su selecta clientela de celebridades.
Un refugio de lujo lejos de los focos
Kim Kardashian llegó al complejo alrededor de las 3:00 de la tarde, acompañada por dos guardaespaldas. El lugar, una antigua casa de campo convertida en refugio de lujo, es frecuentado por figuras de alto perfil que buscan mantenerse alejadas del escrutinio público.
Aproximadamente una hora más tarde, el piloto británico Lewis Hamilton arribó en helicóptero desde el helipuerto de Battersea, en Londres. El siete veces campeón del mundo de Fórmula Uno ingresó al recinto mientras otros invitados se encontraban en las áreas comunes.
Alojamiento compartido y spa reservado
Según reportó The Sun, testigos aseguraron que Kardashian y Hamilton compartieron alojamiento en la zona principal del complejo y disfrutaron de varias comodidades del lugar. Entre ellas destacaron las Eynsham Baths, el spa del establecimiento, que habría sido reservado de forma exclusiva para la pareja durante dos horas y media.
De acuerdo con un informante, ambos contrataron un masaje en pareja y utilizaron las instalaciones sin la presencia de otros huéspedes, lo que implicó cerrar temporalmente el acceso a otros miembros del club.
“Todo parecía muy romántico. Kim y Lewis aprovecharon al máximo todas las instalaciones disponibles”, afirmó la fuente.
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Estrictas medidas de seguridad
La seguridad fue uno de los aspectos más notorios del encuentro. La pareja estuvo acompañada en todo momento por tres profesionales, entre ellos dos guardaespaldas y un oficial de protección cercana, con el objetivo de evitar interrupciones y mantener el encuentro en total discreción.
Durante la noche, Kim Kardashian y Lewis Hamilton compartieron una cena privada en un salón apartado del resto de los comensales, lo que permitió un ambiente íntimo y sin observadores.
Salida discreta y antecedentes del vínculo
La mañana del domingo, alrededor de las 11:00 a. m., ambos abandonaron el lugar, aunque utilizaron salidas diferentes. Hamilton salió por la entrada principal, mientras que Kardashian habría utilizado una puerta lateral.
No se trata del primer vínculo entre ambos. Kim Kardashian y Lewis Hamilton se conocen desde hace más de una década y coincidieron públicamente en eventos como los GQ Men of the Year 2014 y la Met Gala.
En cuanto a su vida personal, Kardashian ha mantenido un perfil reservado. En septiembre pasado afirmó que había puesto en pausa su vida amorosa para enfocarse en sus estudios de Derecho, aunque recientemente dejó entrever que podría estar viendo a alguien.
Lewis Hamilton, por su parte, mantuvo una relación intermitente con Nicole Scherzinger entre 2007 y 2015, y el año pasado fue vinculado a la cantante británica Raye.